¿Los zapatos que usas cuidan de tu salud?

Los zapatos influyen mucho más de lo que creemos sobre nuestra salud. El calzado que utilizamos afecta notablemente a nuestro cuerpo, pudiendo llegar a causarnos auténticos problemas si no lo elegimos como es debido. Los tacones son el tipo de calzado que se lleva toda la mala fama pero no es oro todo lo que reluce y el resto de zapatos no están exentos de problemáticas para nuestro cuerpo. A continuación te presentamos algunos de los zapatos más utilizados y sus especiales características.

Las clásicas bailarinas

Las manoletinas o bailarinas son un tipo de zapato que parece beneficioso para la salud porque es plano, pero esto no es cierto. Realmente este tipo de calzado no tiene ni un sólo punto a favor. Su suela es excesivamente fina y no sujetan el pie. Además, al ser tan planos tampoco estilizan y desde luego no son cómodos para caminar. Entre todas las molestias que pueden llegar a generar destacan sobre todo las del talón, ya que no lo protegen para nada y por contra éste debe aguantar mucho peso. Además, este tipo de calzado puede llegar a generar incluso calambres, dolores musculares y contracturas.

Los zapatos de tacón

Los zapatos de tacón tienen como punto a favor que añaden altura a las más bajitas y además estilizan las piernas y el resto del cuerpo, resultando muy atractivos. A partir de aquí y quitando los beneficios estéticos, el resto son todo contras. Se trata de zapatos que, para los pies, son como ir de puntillas con los dedos muy estirados y muy poco apoyo. Pueden aparecer desde dolores hasta juanetes, sin tener en cuenta que la utilización repetida y prolongada de tacones puede llegar a acarrear problemas de columna.

Las tradicionales botas

Las botas son el calzado ideal para el otoño y el inverno porque aportan estabilidad al tobillo y recogen el pie, protegiéndolo también de las irregularidades del terreno. Además, casi todas tienen una suela moderada que reparte el peso del cuerpo y equilibra la pisada. Como punto negativo se trata de un calzado bastante incómodo para los pies cavos que no suelen poder colocarse bien dentro de estas botas. Si vas elegir unas botas apuesta por modelos de calidad como éstos y sobre todo elige botas con tacones anchos y a poder ser camperas.

Los cómodos zuecos

Otros zapatos clásicos son los zuecos. Se trata de un tipo de calzado con orígenes suecos que actualmente se ha convertido en el calzado más típico de las personas que trabajan en hospitales y centros médicos. Son buenos para el pie porque tienen una suela con almohadilla confortable para los pies y cuentan con una cuña que distribuye el peso del cuerpo. Como puntos negativos destacan sobre todo que se trata de un tipo de calzado abierto por detrás y por tanto se acaban forzando los dedos y se pueden producir torceduras.

Las deportivas informales

Otro tipo de calzado interesante son las zapatillas de estilo informal, que no se utilizan para hacer deporte sino para vestir a diario, pasear o combinar con vaqueros o con cualquier look casual y divertido. Se trata de zapatillas como las Converse o las Victoria que sujetan de forma ideal el pie porque tienen cordones y además son realmente cómodas. Como punto negativo cabe reseñar que a veces no amortiguan bien y pueden producir desde dolores hasta fracturas y por supuesto se debe tener en cuenta que este tipo de calzado no debe utilizarse nunca para hacer deporte.

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